Bueno, dicen que una imagen vale mas que mil palabras, así que por eso hemos decidido colgar todas las fotos en el blog, por lo que nadie puede quejarse de falta de imágenes, jejeje.
Pero como tampoco está mal narrar lo que estamos viviendo, vamos a seguir contando algunas cosillas.
Habíamos dicho que ya diríamos como habíamos celebrado las Licenciaturas de Fany y de Gonzalo, ya tenemos farmacéutico y pedagoga nuevos. Pobres enfermos y pobres niños!!! Jejeje. Pues bien, lo celebramos de una forma original y tranquila al mismo tiempo. El Brother Vinnoly nos comentó de ir a la playa con los “juniors”, y mientras volvíamos de merendar de casa de Narmada, una de las “teachers”, que ya comentamos anteriormente, llegó el mensaje esperado por Gonzalo: “Enhorabuena, ya eres licenciado”, que unido al mensaje unos días antes de la madre de Fany diciéndole que tenía un 9´5 en el Practicum, hicieron que la fiesta fuera completa, así que para la playa que nos fuimos como nos propuso el Brother Vinnoly. Además, para completar, viajamos en los típicos taxis indios (“auto”), que consisten en una moto con techo donde caben, más o menos… lo que entren!!! jejeje. Porque aunque en teoría parece que es de dos plazas, si pueden entrar seis, seis que viajan, aunque sea con dos por fuera agarrados al techo. Ya luego en la playa, chapuzón con los juniors, totalmente a oscuras, porque aquí a las 19:00 ya es de noche, y de vuelta a casa, eso si, con un intenso sabor a sal en la boca, porque anda que no tragamos agua!!!. Ah!! Y por supuesto, foto delante de una Farmacia de la India. Estará Gonzalo pensándose dejar aquí su curriculum? Habrá que preguntarle. Y ya una vez duchados y cenados, nos tomamos una cerveza con los Brothers, por los nuevos Licenciados, y a dormir, que al día siguiente tocaba visita.
El otro día también tuvimos un acto de recuerdo por el 4º aniversario del incendio de un Colegio de La Salle aquí en India donde murieron 90 niños porque el techo en llamas se les cayó encima, así que vivimos un momento de oración con todos los niños del cole. Muy emotivo.
Por otro lado, le hemos propuesto a los Brothers pintar las clases con dibujitos para los niños, aprovechando la buena mano de Tene, y una vez más, no sólo no nos han puesto ningún problema, sino que nos han animado, se han ofrecido a comprar las pinturas, incluso han pintado con nosotros.
Hemos visitado otro Teacher´s Center, aunque esta vez dejamos a Gonzalo en casa recuperándose de una gastroenteritis. Nada importante pero mejor no arriesgar. Una vez nos quedamos asombrados de hasta donde llega La Salle. El centro está como a una hora y media de Nagapattinam, pero aunque sólo sea por la ilusión que han puesto en preparar nuestra visita, “no tenemos derecho” a mostrarnos cansados del viaje. Nos bailan, nos hacen una representación… Una vez más, recibimos cariño en cantidades industriales. Un vez más, en definitiva, nos hacen sentir como en casa.
Destacar la visita a Puducherry, a unas cuatro horas de Nagapattinam, donde vimos el Matrimandil, una estructura dorada esférica creada en los años 60 para simbolizar la unión de todas las culturas, sin distinción de razas, ni religión… Muy interesante. Lástima que por falta de tiempo no pudiésemos entrar para disfrutar de su esplendor desde dentro, que según cuentan quita el hipo. Después de disfrutar de ese bello lugar que invitaba a todo, salimos rumbo a un gran almuerzo (¡Que rico!) donde coincidimos con una pareja catalana, que otro verano más había decidido dejarse sorprender y enamorar por la India, nos incidieron muchísimo en la abismal diferencia entre norte y sur de la India. De ahí partimos a una isla cuya entrada te daba la bienvenida al paraíso, a darnos otro chapuzón en el Mar Indico. Lo pasamos genial, aún con la ropa encima, y a la vuelta, Vivi incluso se animó a dirigir la barca hacia el puerto. Día largo pero maravilloso.
Cambiando de tema, decir que nuestro trabajo en la obra ha dado un giro. La construcción de los baños está parada, no sabemos exactamente por qué, así que nos hemos “mudado” a la obra que está justo al lado, que no es otra cosa sino el colegio. Lo que están usando actualmente como escuela pasará a ser Teacher´s Center y hogar de los “juniors”. Esta obra es mucho más dura que la de los baños, por ser más compleja, pero nos llena de alegría saber que esos ladrillos que nosotros estamos pasando van a formar parte dentro de unos meses, de un nuevo Colegio La Salle. En esta obra, trabaja además un nuevo personaje que se une a Sundha, de la que hablamos en fechas pasadas. Se trata de una señora a la que cariñosamente llamamos Paqui, porque su nombre en tamil es impronunciable y parecido. Es impresionante como nos trata cada día. Como nos dice que nos protejamos porque nuestra piel es muy blanca para este sol, como nos va a buscar para que tomemos el té que ella misma prepara para los trabajadores, como nos da a probar la comida que prepara… Increíblemente picante, pero exquisita… Nos trata como una madre, y todo con el añadido de que no podemos comunicarnos, porque no sabe hablar inglés y nosotros no hablamos tamil, pero a veces con las miradas y los gestos lo decimos todo.
No podemos pasar por alto la dura realidad que nos rodea y la mejor forma de ser conscientes es viviéndolo in situ. Hemos decidido ir en la guagua del cole, Vivi en breve acabará cogiendo hasta el volante, cuando van a recoger a los niños a sus casas y hemos visto imágenes desgarradoras y a la vez llenas de esperanza. Zonas donde la pobreza reina por donde mires, pero donde los niños son felices a pesar de lo poco que tienen, e incluso, a veces, cuando ese poco se convierte en nada. Zonas donde aún se ve la huella del tsunami, más de tres años después, zonas donde se ven que había viviendas, y ahora no hay nada, pero zonas donde La Salle sí que llega, donde los niños pueden venir de uniforme, porque es gratuito, donde pueden traer su pizarrín y su librito con las letras, porque también es gratuito, zonas donde los jóvenes padres de estos niños te saludan con todo el cariño del mundo porque saben que a pesar de vivir en la pobreza más extrema, gracias a La Salle, sus hijos pueden ir a la escuela, aunque vivan lejos, porque el transporte también es gratuito. Una vez más, y nos estamos repitiendo, nos estamos llevando un cachetón sin manos.
Y como todo lo bueno se acaba, el día 27 tuvimos la fiesta de despedida de Ana, donde los “juniors” nos ofrecieron una buena dosis de baile (increíble como bailan, por cierto), junto con las intervenciones protocolarias de nuestro querido Brother Patrick. Contamos además con la presencia de cuatro cooperantes irlandesas, que venían acompañadas por el Brother Thomas, un personaje donde los haya, cuya palabra para definirse el mismo en español era liante, que risas.
Ana, desde aquí, decirte que sabes que ya se te echa de menos, y que tu despedida nos ha servido para ver lo duro que va a ser cuando en dos semanas nos toque a nosotros estar en tu lugar.
Y por hoy, creemos que el tema va bien servido, y lo de siempre, no se olviden de nosotros y esperamos que nos tengan presentes en sus oraciones.




































